En el mes de junio de 1995 comenzaba la andadura de esta Parroquia, celebrando la primera Misa en el famoso “barracón” y de la mano de la Virgen.

Caná era entonces una pequeña caseta en medio de una zona por urbanizar y desde entonces han pasado 25 años. En este tiempo todo ha cambiado mucho; de un barracón a un precioso Templo de ladrillo, de una pequeña comunidad parroquial a una enorme familia.

Nos disponemos a inaugurar un año de acción de gracias a Dios por estos XXV años. «El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres». Con la gracia de Dios, hemos construido entre todos la Parroquia de Santa María de Caná.

Vocaciones sacerdotales, religiosas, matrimonios; la Fundación Caná con su atención a las personas discapacitadas; grupos apostólicos, ayuda a madres que han perdido un hijo; grupos de oración y alabanza; niños, jóvenes y mayores…pero el mayor milagro ha sido la cantidad de gente que se ha acercado a Dios a través del sacramento de la penitencia y de la Eucaristía etc. La Parroquia ha buscado ser, desde el principio, un lugar donde todos se sintieran a gusto y se crecieran en su vida cristiana, respondiendo a la vocación a la santidad en sus circunstancias personales.

Nuestro recuerdo y agradecimiento se dirigen también a todos aquellos que formaron parte de esta familia y nos han adelantado en nuestro camino hacia el cielo.

Os invitamos a uniros a nuestra acción de gracias a Dios a través de los distintos actos que se desarrollarán. Comenzamos el 14 de diciembre con una Misa solemne a las 20h. XXV años intentando cumplir las palabras de la Virgen en Caná: «Haced lo que os diga»